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miércoles, 29 de abril de 2015

En el marco del 35 Aniversario del Éxodo del Mariel (1)



Corrían los primeros días del mes de abril de 1980 en la bella isla de Cuba. En cada provincia, ciudad y pueblito la vida era la misma: “Una lucha constante por la sobrevivencia”. Pero un hecho inesperado rompe la monotonía de todo el país: “Un grupo de cubanos entran a la Embajada del Perú al estrellar un ómnibus público contra las rejas de la sede diplomática”. “Los que estábamos en la isla no dábamos crédito a lo que estaba sucediendo”. “Parecía algo increíble”.
   En medio de la confusión y el asombro del pueblo, el gobierno cubano anuncia que retira la guardia que protege a la Embajada del Perú. Cuba le pide a Perú que le entregue a los intrusos. El gobierno peruano se niega a entregarlos y en solo 48 horas más de 10,000 personas habían logrado entrar a la embajada. Es así, como aquella cantidad de cubanos, estuvieron viviendo hacinados en los jardines de la embajada, mientras esperaban un salvoconducto para poder salir de Cuba.
   Pero en unos días sucede algo más asombroso todavía… Estaba yo en la Oficina de Inmigración de Holguín, solicitando un permiso para venir de visita a Estados Unidos, por medio de la Cruz Roja Internacional, para visitar a mis padres y a mis hermanos que vivían acá desde 1969. Había una cola inmensa para entrar a las oficinas y en medio de todos los allí presentes, comienza a correr la voz de que había salido en el Granma, que el Gobierno de Cuba había habilitado el Puerto del Mariel, para que embarcaciones de Estados Unidos pudieran ir a buscar a sus familiares a la isla. “No podíamos creer lo que estábamos escuchando”. En solo unas pocas horas cuando regresé a Banes había dos embarcaciones en el Mariel, y a los pocos días ya eran incontables.
   Para más asombro todavía, Fidel habla y le dice al pueblo que el que se quiera ir del país lo puede hacer. Mientras tanto, el servicio de guardacostas de Estados Unidos se lanza al mar para proteger sus costas y ayudar, en caso de que fuera necesario, a las embarcaciones de todos tamaños que estaban surcando el Estrecho de la Florida. A su vez, El Presidente Jimmy Carter demuestra buena voluntad hacia los cubanos que trataban de conseguir la libertad  y se supo del apoyo que el Estado de la Florida le estaba dando a los que llegaban a sus costas. Un momento donde se intensificó el éxodo por el Puerto del Mariel. Por la vía marítima del Mariel llegamos a las Costas de la Florida, 125,000 ciudadanos cubanos. CONTINUARÁ...

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