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lunes, 15 de junio de 2015

¿Se quieren más los nietos que los hijos?


La respuesta es un rotundo “NO”. Se quieren de la misma manera. Lo que sucede es que cuando nuestros hijos son pequeños, estamos enfrentando todas las responsabilidades de la vida como padres al tener que trabajar porque somos proveedores, educadores, enfermeros, consejeros y todos los demás papeles que tenemos que desempeñar.
   Pero al llegar los nietos tenemos más tiempo y estamos más maduros para dedicarnos a estar con ellos. Ya no somos los proveedores. Por lo tanto, no tenemos que preocuparnos para que tengan todo lo que “necesitan” y “desean”. Seguimos siendo educadores y enfermeros, además de consejeros. Pero desempeñamos también un papel encantador que podríamos llamar: “El mundo mágico de los abuelos”.
   “El mundo mágico de los abuelos” consiste en enseñarles que amen a Dios. Que amen a sus padres. Que amen a su patria. En hacer una “gran fiesta” con una simple tacita de té o unas galletitas dulces. La salida a un parque común y corriente o hasta crear una “magia maravillosa” con un cuadro que tengamos en casa. El asunto es dedicarles “tiempo de calidad” hasta con lo más simple y demostrarles cuánto los amamos para que esos hermosos momentos y recuerdos los acompañen por siempre.

Mi cuadro favorito.
En mi casa tengo un cuadro (éste que les demuestro hoy) que cuando mis nietos eran chicos les encantaba mirarlo conmigo. Yo les decía “que al mirar el cuadro me acordaba de mi país de origen y que mentalmente caminaba todas las mañanas por el caminito hasta llegar a la orilla de la playa y que cuando regresaba a la casa cortaba las rosas color melocotón para ponerlas en el florero”. Aquellos momentos con mis nietos eran mágicos. Todos los días mentalmente caminábamos hasta la orilla de la playa, respirábamos a todo pulmón y cortábamos las rosas color melocotón. ¡Cuál no sería la sorpresa de mis nietos cuando les enseñé la foto que me había tomado cuando estaba “dentro del cuadro” cortando las rosas! Recuerdo sus caritas de asombro y luego la risa al descubrir mi travesura.

Mi foto "dentro del cuadro".

Pero los abuelos no solo tenemos la potestad de hacerles como mágica la vida a nuestros nietos. Hoy día tenemos una responsabilidad “extra” que desempeñar y no es nada más ni nada menos que la de ser guardianes. Sí, “guardianes” para estar al tanto de las cosas que suceden en estos días.
   Por ejemplo, los juegos de video que tanto gustan a los chicos algunos son aptos para jugarlos. Pero otros no son más que un entrenamiento a la violencia. (Usted me dará la razón si ha visto algunos de los juegos de video de los que hablo.) Y últimamente se ha hecho viral en las redes sociales un juego que recibe el nombre de “Charlie Charlie” que no es más que una versión de la antigua “Ouija”. Este juego consiste en invocar a los espíritus y de juego no tiene nada. “Charlie Charlie” parece algo tonto pues consiste en colocar dos lápices cruzados sobre una hoja de papel con dos respuestas escritas: “Sí” y “No”. El juego es parte de una campaña de publicidad de una película de terror.
   Abuelos, como “guardianes” de nuestros nietos tenemos la obligación de alertarlos de que no vayan a jugar ese “juego” que no es más que la comunicación con demonios. Este tipo de “juegos” no son tan inocentes como parecen, ya que los que lo juegan pueden verse afectados psicológicamente. Satanás y sus demonios existen igual que existe “Dios” y sus “ángeles”. Y es el mismo Dios el que nos exhorta “a que nos mantengamos lejos de todas las cosas que tengan que ver con Satanás y sus prácticas”. Al exhortar a nuestros nietos de los “juegos” peligrosos, los estamos protegiendo y cumpliendo nuestro papel de “guardianes”.



Este es
 el "juego"  
"Charlie Charlie" 
que últimamente se ha hecho 
viral en las redes sociales.


lunes, 8 de junio de 2015

¿Tienes un "blue jeans" que te gusta pero ya no usas?


Te aseguro que muchas veces te preguntaste: “¿Qué hago con esta cantidad de blue jeans que tengo guardados y me duele tirarlos porque me costaron demasiado?” Pues amiga, la respuesta es muy simple: “Pon tu curiosidad a trabajar y conviértelos en “bolsos de mezclilla” tan populares desde hace algún tiempo”.
   En muchas ocasiones, vemos a jóvenes y mujeres de todas las edades que son portadoras de unos “bolsos de mezclilla” preciosos e ideales para el uso diario y que llegan a convertirse en piezas únicas, puesto que no los han comprado en ninguna tienda por departamentos.
   Como me gustan las cosas “extravagantes” me llamó la atención un bolso de mezclilla que traía una señora y al preguntarle que dónde lo había comprado, me contestó muy orgullosa: “Me lo hice de un pantalón de mezclilla que ya no me servía pero que no lo quería tirar”.
   Llegué a mi casa, me dirigí al closet… y busqué un pantalón que hacía mucho estaba guardado. Puse manos a la obra y les presento el bolso de mezclilla que confeccioné con un pantalón que ya no usaba. 

Parte delantera del bolso de mezclilla.

   Busqué una bufanda que también andaba dando vueltas por mi closet y “listo”. Agregué un bolso a mi colección. ¡Lo bueno que tiene éste es que no me costó un dineral y sólo me demoré unas tres horas para confeccionarlo.
   Lo que sí les puedo asegurar es que cuando mi hermano y mis hijas me vean con el bolso, les va a dar un ataque, pues odian las extravagancias… pero a mí me fascinan…

Parte trasera del bolso.
Si se animan a confeccionar un bolso de mezclilla pueden visitar uno de los tantos videos que hay en youtube.com y escoger el que se les haga más fácil. Hay infinidad de videos que demuestran la manera más simple de confeccionarlos.
   ¡Manos a la obra… y a estrenar tu fabuloso y "nuevo" bolso!



El bolso también está forrado
y tiene bolsillos para guardar el teléfono celular 
u otra de las tantas cosas que 
portamos las mujeres 
en los bolsos. (El forro lo hice 
de una blusa que ya tampoco 
usaba desde hacía tiempo.)




lunes, 1 de junio de 2015

¡Kosetica en su primera clase de canto!


Esta semana quiero compartir con ustedes algo muy lindo que sé será del agrado de todos los que tengan perritos:
   En el primer video verán quién fue el profesor de canto de Kosetica. ¡Esa fue una de las primeras lecciones que ella tomó! Quién sabe quiénes serán los dueños del “famoso profesor”. ¡Lo que sí les puedo decir es que él la enseñó a cantar! Ya hoy ella es toda una cantante… sobre todo cuando yo llego a la casa.
   En el segundo video verán a dos de nuestras miniaturas en pleno juego. Cosita con una libra de peso y Kosetica cuando apenas pesaba dos libras. ¡Toda una pelea de campeonas!
   Y en el tercero verán un “mini video” de mi bello bisnieto rodeado de los perritos que fueron rescatados de las calles en Houston, Texas.